Identidad de género histórica

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S egún el diccionario real de la lengua española homosexual es una persona inclinada sexualmente hacia individuos de su mismo sexo, el mismo término fue creado en 1869 por Karl Maria Kert-beny. El tema de la homosexualidad no es un secreto para nadie en este mundo tan globalizado y está claro que no nació en las últimas décadas del siglo XXI, a pesar de que últimamente se haya vuelto un asunto totalmente viral, desde el principio de los tiempos en la Roma y Grecia clásica ha estado presente de una u otra manera.

 

El propósito de este ensayo es precisamente hacer una comparación entre la perspectiva de la homosexualidad en la antigüedad y en la época actual, dar a conocer los principios y la construcción de la homosexualidad desde la palabra en sí, hasta la opinión social que esta ha tenido con el pasar del tiempo.

 

Adentrándonos en el contexto greco ro- mano estas prácticas estuvieron siempre presentes, mayoritariamente en los dioses mitológicos que tenían sus “amores” homosexuales. La homosexualidad en Grecia era practicada en mayor proporción entre un adulto y un adolescente, lo que hoy en día conocemos como pederastia, debido a que para los griegos el ideal de belleza era el del joven que pasaría a la madurez. Ferroul Yves (2011) explica que en esta práctica el adulto tomaba el apodo “erástes” (amante) y el joven “erómeno” (amado) o “activo” (penetrador) y “pasivo” (penetrado). La relación consistía principalmente en entregar al joven la experiencia, educación y protección que tenía el mayor. Se cree que fue tan importante que inclusive algunos lo establecieron como parte normal de su formación y crecimiento; además en los militares la homosexualidad suponía que gracias a la relación y el fuerte afecto entre compañeros estos batallarían con más fuerza, el Batallón Sagrado de Tebas fue clara evidencia de esto, “Para varones de la misma tribu o familia hay poco valor de uno por otro cuando el peligro presiona; pero un batallón cimentado por la amistad basada en el amor nunca se romperá y es invencible; ya que los amantes, avergonzados de no ser dignos ante la vista de sus amados y los amados ante la vista de sus amantes, deseosos se arrojan al peligro para el alivio de unos y otros”. (Plutarco, 96-117 d.C).

 

Pese a todo lo anteriormente mencionado, no toda la sociedad hizo parte de estas actividades, incluso existe en la actualidad constantes debates entre cómo se veía y quienes exactamente practicaban la pederastia y homosexualidad en aquella época. De cualquier manera, según esto, la homosexualidad en Grecia y Roma no tenía tantos “tapujos” como en la actualidad. ¿Qué hacía que se viese con más normalidad?

 

Estamos, pues, ante un significante de la palabra homosexualidad no vista desde una simple inclinación de tipo sexual o afectiva si no que implicaba muchos otros aspectos como unión, amistad y hermandad, por lo tanto no era visto como ningún problema, ni considerado una práctica negativa ni mucho menos aberrante.

 

El tema de la homosexualidad ha pasado por muchas etapas, los griegos lo concebían como un acto normal, tal vez fuese un tema de tipo cultural, pero nunca lo vieron como lo hace un cumulo de personas del siglo XXI, sin embargo, con el paso del tiempo la predominación del catolicismo difundió una perspectiva totalmente diferente a la que estaba propuesta épocas atrás, empezó a generar en la sociedad un cambio de moral y de pensamiento, la homosexualidad cambio a ser vista como un pecado como cualquier otro, según la religión, acaso no dijo Jesús: un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros (Juan 13:34, Reina Valera 1960), es obviamente un poco contradictorio, pero a pesar de esto, en realidad esta tuvo una influencia fundamental para el nuevo pensamiento que hasta la actualidad muchos mantienen, incluso es increíble que solo hasta hace dos décadas atrás en 1990 la Organización Mundial de la Salud (OMS) retiro  la homosexualidad de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y otros Problemas de Salud; este motivo provocó que el tema en mención tuviese una mayor aceptación a nivel social, conllevando a que  importantes  y eminentes científicos se retractasen de sus teorías hechas en el pasado acerca de esto.

 

El prestigioso médico Robert L. Spitzer, considerado el padre de la psiquiatría moderna, admitió que le debe una disculpa a la comunidad gay por concluir en un estudio que había “cura” para la homosexualidad. En un reportaje, publicado por el diario estadounidense ‘The New York Times’, Spitzer, próximo a cumplir 80 años, aseguró: “Lo creo. Le debo una disculpa a la comunidad gay”. Desde hace años, el psiquiatra Spitzer insistió en la posibilidad de que la homosexualidad podría ser tratada y curada como cualquier otra enfermedad. Sin embargo, el doctor Spitzer le acaba de enviar una carta a la revista ¨Archivos de Comportamiento Sexual’, donde fue publicado el estudio. En esta se disculpa con la comunidad gay por haber hecho “afirmaciones que no estaban probadas” (El tiempo, 2012). Entonces, cual es la razón que sigue haciendo pensar a algunas personas que no es algo normal, y que lo que sí es normal es tomar a los homosexuales como enfermos mentales, por favor… qué ironía.

 

Por qué razón no podemos simplemente entender que en este mundo donde hay ocho mil millones de personas ninguna igual a la otra, existan cosas como estas; convivir con las diferencias hace parte de estar en una sociedad. Si pensáramos en lo difícil que es ser “diferente” en una sociedad tan complicada como la actual, seguramente muy pocas personas se atreverían a serlo únicamente por capricho; ser señalado, discriminado, avergonzado y hasta maltratado por todos, no es el mejor proyecto de vida para una persona, es por eso, que todos deberíamos aceptar que los homosexuales simplemente tienen una condición diferente y deben ser tratados de la misma forma que cualquier otra persona, sin que su orientación sexual sea motivo para restringir o menoscabar sus derechos fundamentales.

1 Comment

  1. diego alejandro rocha barragán dice:

    excelente manejo de las fuentes bibliográficas. buen dominio de los parámetros que rigen la escritura académica, así comoun excelente dominio del tema tratado. de todo lo planteado, solo me queda decir que lo único que faltó fue poner las referencias bibliográficas al final del texto.

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