Los Niños de Hoy
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D esde la perspectiva sociológica la niñez misma ha tenido varias configuraciones en la historia de la humanidad.

Siglos atrás la primera infancia no fue considerada precisamente como la etapa más frágil, dulce y tierna de una persona, obras de gran relevancia como El Emilio dan cuenta de  esta difícil realidad, autores contemporáneos como  Puerto Santos (2002) citado por Jaramillo (2007), interesados por la niñez humanamente percibida han hecho seguimiento a  la evolución del concepto realizando un  recuento histórico cultural que esboza cómo hacia el siglo IV los niños fueron considerados un yugo, o sobre el siglo XV también desde una postura poco alentadora narran cómo los niños traían algo malo de nacimiento, en el marco del oscurantismo pecaminoso de la edad media, así mismo, describen cómo  a partir del siglo XV se reivindica el niño en el seno de la familia y la sociedad al mirarlo como alguien indefenso aunque fuese considerado una  propiedad, hasta llegar al periodo comprendido entre los siglos XVI y XVIII , lapso de tiempo en el cual hay una ruptura y se adopta una postura más sensible que percibe al niño como  un adulto miniatura, tierno, bondadoso y angelical.

A partir del siglo XVII la infancia inspira a diversos autores hoy considerados clásicos y padres de la educación a realizar bastos aportes a partir de reflexiones y experiencias basadas en la realidad de la época y las capacidades de estas personas pequeñitas que vestían, asumían roles de trabajo y hábitos poco sanos de los adultos.

 

De acuerdo con Dávila (2015), cada siglo está marcado por distintos aportes.

 

En el siglo XVII el padre de la pedagogía Joan  Amos Comenius aportó a la educación de los niños desde diferentes  corrientes educativas desde la reforma o religión protestante hasta incluir aportes renacentistas que privilegian la expresión estética, considerando la individualidad  de las capacidades, necesidades e intereses de cada niño a la hora de aprender, así mismo,  Bacon aportó a la educación de la época promoviendo la experimentación a partir de la percepción sensorial, partiendo de los supuestos que  el conocimiento fluye de lo general a lo particular,  de lo sensible a los sentidos a lo  razonado, con la experiencia los niños deben buscar, descubrir, discutir, repetir, con aprendizajes activos, de igual modo, expresó en el marco de su didáctica magna que el maestro debe encontrar las técnicas para que los infantes  aprendan mejor, sumado a estos aportes recalcó que   se debe “enseñar a todos y totalmente” , ideas revolucionarias para la época al tratar de promover la educación universal.

 

En el siglo XVIII, Jean-Jacques Rousseau a través de su obra el Emilio destaca que se debe respetar la individualidad del niño, su naturaleza, la enseñanza que ofrece el educador ha de ser gradual, no todo lo debe aprender del adulto quien debe intervenir lo menos posible y propiciar su experiencia, en este mismo orden de ideas Enrique Pestalozzi le apuesta a la naturaleza del niño al respetar su proceso evolutivo, recomendando la enseñanza flexible en tiempos y metodologías, educándolo también en el plano social y moral con principios y valores  recalcando la figura de la madre como la primera educadora.

 

A finales del siglo XIX  y comienzos del siglo XX emerge la Escuela Nueva en contraposición a la educación tradicional trasmisioncita de conocimiento para erradicar el elitismo y la descontextualización, es así como Froebel, evidenciando los aportes de Pestalozzi en numerosas escuelas deduce que en la educación son necesarios el amor, la libertad, el respeto por la genética de cada niño y la diversidad. Es así como en 1837 crea la primera guardería que recibió el nombre Kindergarden, donde los niños son plantas cuidadas por el jardinero, privilegiando el juego a través de la riqueza corporal  y creando recursos didácticos con objetos cotidianos.

 

Montessori, por su parte enfatizó en los niños con dificultades creando la casa bambini para ayudarles a superar dificultades, como médico definió tres estadios de desarrollo en el cual de cero hay seis años es necesario ofrecer al niño estímulos externos, por lo cual,  el docente debe ser bastante observador y promotor de aprendizajes en el niños y de su autorregulación en un ambiente cálido, familiar que le invite a explorar, con materiales que estimulen sus habilidades intelectuales, motrices y sensoriales, como apoyo al currículo.

 

Ante muchos psicólogos y pedagogos que aportaron al modelo pedagógico activo sobre el cual se sustenta la Escuela Nueva, es necesario resaltar a Decroly toda vez que su aporte se fundamentó en los centros de interés hoy conocidos como rincones de aprendizaje para fomentar en distintos espacios del aula la construcción, la lectura ideo- visual, dramatización con lugares que replican sitios reales, entre otros, así como también destacó la importancia del juego y juguetes de distinta índole como objetos didácticos ligados a la acción pedagógica.

 

Una vez hecho un recorrido histórico somero con relación a la educación que otorga valía  al niño, se regresa al punto de partida con el cual se inició este escrito,  la infancia, para destacar que a partir del  siglo XX esta es  reconocida como una etapa de la vida en la cual los niños son sujetos sociales con  derecho y de  acuerdo con la Convención sobre los Derechos del Niño, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas  (1989), se define como:

 

La infancia es la época en la que los niños y niñas tienen que estar en la escuela y en los lugares de recreo, crecer fuertes y seguros de sí mismos y recibir el amor y el estímulo de sus familias y de una comunidad amplia de adultos. Es una época valiosa en la que los niños y las niñas deben vivir sin miedo, seguros frente a la violencia, protegidos contra los malos tratos y la explotación. Como tal, la infancia significa mucho más que el tiempo que transcurre entre el nacimiento y la edad adulta.Se refiere al estado y la condición de la vida de un niño, a la calidad de esos años

 

Esta sencilla definición tiene por objeto aportar al marco normativo universal en materia de derechos humanos desde la perspectiva jurídica, en miras de garantizar a través del Estado,  la sociedad y la familia derechos fundamentales de los niños como la educación para favorecer su desarrollo integral como personas felices.

 

La educación de hoy no es la misma de ayer.

 

Los aportes antes mencionados hoy repercuten en los marcos normativos de cada país en pro de ofrecer educación de calidad con cobertura, como reza en la Constitución política de Colombia en el Artículo 67 y la Ley 115 de 1994.

 

Cada institución educativa en su autonomía tiene la potestad de educar bajo distintos énfasis, el preescolar del Gimnasio Campestre, consiente de toda esta historia, la importancia del niño como ser humano que hace parte de su familia, la escuela y la sociedad, ha adoptado una postura activa similar a la de la Escuela Nueva bajo el enfoque de la Enseñanza para la comprensión con la cual ofrece educación preescolar a la luz de la filosofía Regio Emilia, legado de Loris Malaguzzi considerando al niño de una manera distinta al niño pasivo y dependiente de ayer, situándolo como el centro de la acción educativa, valorando en él todas sus  capacidades e intereses para orientar el proceso educativo a través de proyectos de aula y centros de interés donde el docente contribuye en su indagación con acciones planeadas, ricas, para propiciar que el niño conteste sus interrogantes, viva experiencias significativas, sea feliz,  y exprese de cien maneras distintas sus comprensiones, pensamientos, opiniones, dificultades, sentimientos e inquietudes sin pena alguna.

 

Es así como sus diálogos, dibujos, juegos, expresiones, conversaciones y todo lo que el niño realiza son lenguajes no ignorados por sus docentes titulares o catedráticos, quienes con la pedagogía de la escucha y el seguimiento a su documentación realizan una enseñanza humana y procesal que en el contexto de Colombia se ha hecho coherente con los desempeños que se desean lograr en las dimensiones comunicativa, cognitiva, socio afectiva, corporal y estética a través del desarrollo de habilidades.

 

La educación de calidad es aquella que le ofrece la posibilidad al niño de ser el protagonista del aprendizaje, de decidir, sentir, pensar, reflexionar respecto a todo lo que ocurre a su alrededor, en su familia, en la escuela; los niños de hoy en colegios de calidad como el Gimnasio Campestre aprenden a pensar, o expresar su postura con seguridad, a resolver problemas, a proponer, a crear, a valorar la cotidianidad, disfrutando su infancia, la naturaleza, la interacción con sus compañeros con quienes trabajan colaborativamente en la medida que desarrollan habilidades y aprenden pre saberes.

 

¡La escuela de hoy permite que los niños sean niños!

 

 

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