Por tu propio bien – Raíces de la violencia en la educación de los niños

¿La pedagogía es una ciencia en Colombia?
27 septiembre, 2016
Mostrar Todo

D e acuerdo con la filósofa y psicoanalista Alice Miller, el sistema educativo y considero con base en su texto, el sistema sociocultural mismo, el orden sociopolítico de las naciones industrializadas, y el orden jurídico o legislativo de nuestro país- Colombia; se encuentra inmerso en lo que Miller denomina: La Pedagogía Negra. Miller hace énfasis en cuestionar el sistema educativo tradicional y en los estilos de control del individuo basados en el conductismo y el adoctrinamiento, en donde el castigo prevalece como técnica de control de la conducta no deseada. Desde el enfoque clásico de formación no importa el otro como sujeto de derechos, ni su existencia, ni la consideración del niño como sujeto deseante, digno con voluntad propia y con derechos a ejercerla. Allí la premisa y necesidad social de control de ese otro, impera sobre su misma existencia y sobre su misma naturaleza infantil, no contaminada por las perversiones que impone la cultura. El control coercitivo se impone y es allí donde entonces, el fin justifica los medios, todo sistema de castigos, incluso físicos, es válido mientras se logre el fin último, a saber: El sometimiento conductual y la alienación psicológica del otro. Parafraseando a Miller, crueldad espiritual; disfrazada hábilmente con la palabra educación o falso control. Tal control punitivo y amenazante, lo ejercen los padres con sus hijos, docentes del sistema público con estudiantes, pero si vamos mas allá del contexto educativo lo ejercen también, los gobiernos mal llamados democráticos en “estados sociales de derecho”, en donde el único derecho al que verdaderamente se accede es el derecho a obedecer y ajustarse al modelo social, económico y político establecido por los “padres de la patria”.

 

Los agentes legisladores (parlamentarios, senadores y representantes de la población ante el estado) son títeres del sistema que legislan a favor del poder, un poder que a su vez les recompensa perpetuándoles en el poder, para controlarnos cada vez más y limitar así, nuestra existencia y posibilidades de deseo, autorealización y emancipación. Los agentes judiciales y policivos por su parte, ejercen su poco razonable rol, actuando como mecanismo coercitivo y punitivo de control, prestos a identificar a quien se salga de la norma, para ponerle a régimen. En estos momentos imagino policías golpeando indigentes en Colombia , oficiales blancos golpeando a afrodescendientes en EEUU, políticos de departamentos como la Guajira, gastando el dinero de proyectos sociales en viajes personales a Europa mientras la sociedad pobre hambrienta y sin oportunidades, pero que solo tiene derecho detrás de sus sucias ropas y raquítico cuerpo, a permanecer callada y estar sometida al “régimen de la barbarie”.

 

Los derechos constitucionales profesados en un documento simbólico de engaño, léase constitución, simplemente no se cumplen, el derecho fundamental a permanecer con vida digna, como la alimentación ,vivienda y salud de calidad para el bienestar de todos y todas, no se respeta , mientras unos pocos se enriquecen a costa del mal del más débil. Si no se respeta la constitución en derechos humanos, menos aun los derechos infantiles en una sociedad cada vez más insensible. Sin embargo hipócritamente se le obliga, a aquel que ha perdido todo, incluso su dignidad al ser golpeado por los agentes del estado con disfraz de padres castrantes (padre es a policía lo que correa es a bolillo); a cumplir a las buenas o a las malas, la ley. Ley que no entiende que la droga ilícita a la que se considera delito, es un alucinógeno y método aliciente contra un hambre y una injusticia social no digerible de la cual se escapa con cada pipazo o inyección de heroína. Una mecanismo que se esparce como epidemia en nuestros niños y jóvenes para escapar del sistema, del castigo, del maltrato psicológico o del mismo abandono, es la droga, cuando resulta imposible derrocar un esquema de “valores educativos” (antivalores punitivos) que generación tras generación ha imperado aniquilando a todos con sus manipuladoras reglas, pero sobre todo a los más débiles e indefensos. Quien no se ajuste será castigado, señalado y humillado.

 

No se respeta la diferencia como sucede con quienes, como la procuraduría ejercen un control coercitivo frente a quien piensa o actúa diferente. Razón tiene Miller en dejar ver que los más indefensos maltratados niños serán los dictadores y gobernantes punitivos del futuro. Diversos estudios recientes, muestran una relación predisponente entre una crianza coercitiva y maltratante en la infancia con la estructuración de una personalidad adulta, cruel, insensible y que tiende luego a denigrar a quien considera más débil e indefenso. Es menester pues de cada uno, que hagamos conciencia sobre en qué mundo estamos inmersos y reflexionemos sobre los sistemas de control que privilegian solo a quienes ejercen el poder, ya sea en el estado, en un gobierno, en una institución. Qué tipo de control estamos ejerciendo con nuestros hijos y estudiantes?

 

Los agentes del estado como sucede en la sociedad perfecta que imitamos, la americana, que con la implantación de la pena de muerte , y de la esclavitud en el siglo pasado a los afrodescendientes, quien no se adoctrina no se rehabilita , es llevado por un tribunal a una silla eléctrica en donde recibe descargas hasta morir cual niño malcriado que recibe golpes de su despiadado , narcisista , psicópata ,e hipócrita padre , quien sin embargo pone sus aposentos manchados con maldad en la silla de la iglesia cada domingo en la iglesia de su preferencia , ¡como si ello lo reivindicara con Dios, con el otro y con el mundo! En ultimas si el mismo castigo no opera o se considera menor al del delito cometido no funciona, se busca constantemente “impedir el mal” o “restringir la aparición de la maldad”. Rebelarse es delito, pensar diferente también y así terminan muertos quienes menos ingenuamente lo digan como Jaime garzón en Colombia, Nelson Mandela en Sudáfrica o Leopoldo López en Venezuela. Ellos despertaron de su idiotez y se hicieron oír a costa de la cárcel, la tortura o la muerte. Adolf Hitler, Nicolás maduro o Pinochet, es a ciudadanos; lo que agente educativo coercitivo o padres autoritarios, es a alienados, maltratados y castrados infantes sin sonrisas! Ello representa el sometimiento de los individuos, para que sean gente obediente, sin consciencia de que su voluntad, ha sido quebrantada por el engaño. La pedagogía negra sigue vigente y la tenemos en nuestra narices a diario!

 

Los sistemas de control más manipuladores no son solo físicos, sino sobre todo, psicológicos. Hitler manipulo, persuadió y coaccionó a millones con un discurso empático que enmascaraba el odio que llevaba dentro. Nuestros niños necesitan poder pensar con libertad, pero sobre todo con dignidad.

 

La educación basada en el amor, infundido a través del respeto por la opinión del otro, la diferencia y la inclusión de los más débiles es la premisa que debe orientar las acciones de padres de familia y educadores.

 

Germán Estrada

Psicólogo Gimnasio Campestre
Psicólogo Clínico – Psicoterapeuta
Universidad Nacional de Colombia.

Muy crítico y activo en redes sociales sobre corrupción y analista de fenómenos socio-políticos desde las teorías de desarrollo moral.
Mis intereses personales están ligados a la lectura, el cine arte, cine independiente, cine crítico, música clásica, jazz, pianistas contemporáneos como Yiruma.
Rock clásico, rock alternativo, me encanta jugar fútbol, tenis, atletismo, natación, cantar, hacer viajes culturales, ir a la playa, contemplar las estrellas.
Dictar conferencias, seminarios y foros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: